(Un hombre se aproximaba descendiendolas escaleras de la playa. Sofia Llorente comienza amoverse de forma distinta desde el momento en el lo vislumbra. Los pies de la Sra. Llorente pisan la arena con aplomo, mueve las caderas al ritmo de la música que suena en sus oídos: "fresa salvaje". Camina haciasu toalla cual modelo de anuncio y se toca de manera descidada la nuca.)
CLAUDIO: Tu madre es la leche, Mafalda. ¡Se mueve como si fuese una modelo y mira que es bajita y redonda! ¡Qué morro le echa! Me encanta tu madre. ¡Está loca! Ahora se va a montar, ya lo veréis. ¡Tu abuela, mi padre y el tuyo están que braman!
MAFALDA: Te la alquilo, Claudio, te la alquilo por una cantidad razonable. Y no se va a montar nada.
(Juan, el supuesto enemigo, se acerca por la arena saludando a diestra y siniestra. Saluda sonriente, pero su mirada está fija en Sofia.)
JESÚS (pegándole un codazo a Alberto): ¡Anda, Berti, es Juanito!
ALBERTO: Espero que no dure tu mania sajona de llamarme Berti. No la soporto. Y sí, es el figura ...
(Juan de Balboa camina al ritmo de la música de "Yo soy aquel". Fresa salvaje y yo soy aquel quedan frente a frente. Fresa salvaje se hace la dura y emite una especia de gruñido. Yo soy aquel acerca la mano a la cara de fresa salvaje y la acaricia, dándole un beso en la frente.)
JUAN: Estás muy bien, Sofia.
SOFIA: ¿Porqué voy a estar mal? Estoy como siempre ...
(Fresa salvaje intenta mantener el tipo deseando lanzarse a los brazos de yo soy aquel. Situación tremendamente habitual en la vida diaria, que vemos, pero hacermos todos como que no vemos.)
SANTIAGO LLORENTE: Pensé que estarías en algún lugar perdido y dejado de la mano de Dios, Juan.
JUAN: No, general, estos días son sagrados para mí. Jamás falto a ninguna cita. Ya lo sabe.
SANTIAGO: Sí, hijo, lo sé y me alegro, Juan. Te veo muy bien, muy bien. Ayer vi un reportaje tuyo en la televisión.
JUAN: Carlota, estás estupenda, todas estáis estupendas, y yo me alegro mucho de veros bien, tan guapas como siempre.
CARLOTA: Juan, espero que no le digas esto a Enriqueta: Ha adelgazado medio quilo desde el verano anterior, así que no está como siempre.
(Enriqueta, se muere de ganas de estrangular a su madre. Saluda con un beso a Juan Balboa.)
JUAN: Estás estupenda, Queta. Tu culo, en Arabia, sería símbolo de un cuerpo perfecto. Te lo digo yo que soy experto en culturas.
QUETA (dando una palmada en el trasero de Juan.): ¡Tú sí que estás estupendo, Juanito! Aquí, en Arabia y en Lima. Te lo digo yo que soy experta en culos.
(Dos horas después, Sofia y Juan se dirigen en coche a casa de Sofia para dar lugar a la comida familiar.)
(Una vez en casa, Juan Balboa acaricia su peloy ella se vuelve con ojos sonrientes. Sofia alza los brazos y se engancha al cuello del periodista. El la besa.)
SOFIA: Hacia tiempo que no me sentía así.
JUAN: Espero que seas feliz, que te des cuenta de que él jamás de quiso, que jamás te querrá y que algún día dejes esta absurda batalla. Si algún día alguien te besa y eres feliz, puede que llore pero seré feliz. Si tú lo eres, yo lo seré. Mi amor no es egoísta, Sofia.
Subscriure's a:
Comentaris del missatge (Atom)
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada